martes, 16 de julio de 2013

Nueva Bodega – Obras y Trabajos


He aquí las últimas noticias sobre los trabajos que estamos haciendo en la nueva bodega.
Han sido unos dos meses (mayo y junio) bastante intensos, ya que tenemos que tenerlo todo terminado para la vendimia del Albillo, que en esta zona va a ser a mediados de agosto.
Los trabajos más difíciles fueron:
1.      Raspando y pintando el techo. Tuvimos que alquilar una plataforma móvil para poder llegar a los punto más altos
Raspando y pintando (1) - Una voluntaria!
Raspando y pintando (2) - La plataforma móvil
Raspando y pintando (3) - Un servidor
Raspando y pintando (4) - Mi amigo Fermín

2. Otro trabajo duro fue limpiar las paredes de los depósitos de hormigón ‘conos’.
Lavando los conos (1)
 
Lavando los conos (2)

3. Y el tercer trabajo que nos costó bastante fue pintar el suelo de la zona de elaboración con pintura epoxi

...fotos

Hicimos todas estos trabajos nosotros mismos, con la ayuda de amigos y familia, si no el coste habría sido prohibitivo, y no podríamos haber abordado este proyecto.
También tenemos que habilitar un cuarto de baño, un cuarto de embotellar, y una oficina/laboratorio
 
 
Futuro cuarto de baño

A partir de ahora (principios de julio) tenemos que terminar toda una serie de trabajos ‘menores’. Ante todo tenemos que terminar de pintar; aunque no sea esencial desde el punto de vista técnico para hacer vino, si es importante desde el punto de vista estético y psicológico; la bodega tendrá un aspecto mucho mejor para cuando llevemos visitas, y a mí me hace sentir bien a ver un resultado físico después de tanto curro!
Hace unas semanas vino una inspectora de Sanidad y nos dio su aprobación provisional, pendiente la terminación de unas obras para conseguir la aprobación definitiva:
-   Instalación de falso techo en el cuarto de baño
-   Instalación de falso techo en el cuarto de embotellar
-   Instalación de caldera de agua y rejilla de ventilación en cuarto de baño
-   Instalación de dispensador de toallas de papel, cerrojos y armario en cuarto de baño
-   Instalación de mosquiteras en las ventanas
-    y unas cuantas cosas más
Además de estas cosas que son necesarias legalmente, tenemos que hacer más cosas aun:
-   arreglar las rejas de seguridad en las ventanas
-   vender o tirar un montón de chatarra
-   arreglar y hacer bonito el patio
-   habilitar un espacio para catas
-   y unas cuantas cosas más!
Cinta transportadora, para el chatarrero

Otra cinta para el chatarrero
¡Ay, como está el patio!
 
¡El patio tá mu mal!


Por último, tenemos que arreglar la instalación eléctrica. Esto nos va a costar una pasta gansa, y todavía estamos pidiendo presupuestos y buscando la manera de abaratar el coste.
El hacer todos estos trabajos significa que no he podido atender ni a mis viñedos en Carabaña y en Villarejo (tienen un aspecto aun más salvaje que de costumbre) ni a mis vinos en la antigua bodega en Morata de Tajuña; tampoco he podido escribir mucho en mis blogs, ni estar en Twitter o en FaceBook como de costumbre, ni ir a catas o eventos relacionados con el vino.
Pero no me quejo! Porque estoy haciendo lo que llevo más de 10 años esperando hacer :)
De hecho, estoy feliz! Jodido y cansado, pero feliz :)

jueves, 6 de junio de 2013

Nueva Bodega


  ¡Por fin! 

Después de unos dos años de búsqueda, por fin he encontrado una bodega que cumple no solo con mis criterios personales, sino con todos los criterios legales y burocráticos también.
¡No me lo puedo de creer!  Pero firmé el contrato el otro día, así que debe ser verdad!


Firmando el contrato para la nueva bodega

Creo que estoy aun en una especie de estado de shock o de anublamiento existencial! Como cuando te conviertes en papá, o compras una casa nueva, o empiezas un trabajo nuevo (¡o algo así!).

Pero no solo eso. Es mejor aun. Porque la bodega es más allá de mis sueños más surrealistas. Durante los últimos dos años, conforme iba pasando el tiempo, mis aspiraciones se iban haciendo cada vez más pobres, y acabé mirando naves que eran funcionales pero feísimas, es decir naves en políganos industriales de los pueblos. Mis expectativas se redujeron a la mera funcionalidad (mínimo de espacio, luz eléctrica homologada, posibilidad real de obtener una licencia, etc) y se me olvidó todo lo bonito del asunto – la estética, la belleza del edificio, el entorno, posibilidad de llevar visitas y de estar allí y disfrutar, y no solo trabajar!

De allí mi incredulidad. Porque la bodega que hemos encontrado es un edificio histórico en todo el centro de un pueblo no demasiado lejos de Madrid, en la Sierra de Gredos; y que en su día fue una bodega cooperativa, hasta que se fue a la quiebra hace unos dos años.

La nueva bodega! – Vista de enfrente, del otro lado de la calle

El espacio es simplemente enorme – tiene una capacidad para 1,2 millones de litros. Unos 50 conos de hormigón, de obra, de unos 16.000 litros cada uno. Vamos a parecer como ratoncitos en una catedral, porque este año no vamos a usar los conos, sino que haremos vino en nuestros pequeños cacharros artesanales – unos 15.000 litros como mucho!


Vista desde dentro – planta baja

Voy a compartir el edificio, y los gastos, con otro productor de vinos, Daniel Ramos (Finca Zerberos) a quien le pasaba exactamente lo mismo que a mí, es decir estaba buscando un sitio proprio donde poder hacer vino. Nos encontramos por pura casualidad el año pasado en una cata a ciegas en Sotillo de la Adrada, así que nos pusimos de acuerdo en buscar un sitio juntos. Y así fue.


Vista desde dentro – primera planta

Ahora es una carrera contra reloj para preparar el edificio para la vendimia, que vas a ser a mediados de agosto (para el Albillo). Y hay MUCHO trabajo para hacer, ya que el edificio lleva dos años cerrado y está muy sucio; además ya no cumple con todos los requisitos de sanidad, ya que nunca se actualizaron las instalaciones desde el 1958, año en que se levantó el edificio.
Como poco, tenemos que arreglar el tejado, raspar y pintar el techo y paredes, cambiar las instalación eléctrica, reformar el cuarto de baño, y quien sabe qué más! Ya lo sabremos cuando vienen los inspectores de Sanidad, de Industrias, y de no sé qué más sitios!

Un servidor pintando un poco!
Continuará  :)



martes, 4 de junio de 2013

Plantando Nuevas Viñas



¡Por fin!

Después de unos diez (10)años pensándolo, hablándolo, y escribiéndolo, finalmente lo he hecho. He plantado unos 150 nuevas viñas en los espacios vacíos del viñedo de Carabaña.

Viñas recién plantadas, con sus tubos protectores


Decidí poner Tempranillo, porque el viñedo ya está plantado a Airén y Tempranillo, pero de tempranillo hay poco, solo suficiente para hacer una barrica de crianza. Vacilé un poco sobre si plantar una variedad diferente, como Malvar o Torrontés u otra, pero al final pensé que sería una tontería y una complicación, porque las cantidad de uvas de 150 viñas sería demasiado poca. Otra variedad para otro proyecto! :)

Más viñas recién plantadas
La decisión más importante no fue la selección de la variedad, sin la del porta-injerto. In este caso el criterio más importante a tener en cuenta fue que no es un viñedo nuevo que las viñas existentes (de unos 50 años de edad) están muy bien arraigadas y sus raíces son muy extendidas y profundas; y competirán brutalmente con las nuevas viñas bebés, que tendrán una dura lucha para sobrevivir y prosperar!  Así que el porta-injertos tuvo que ser uno vigoroso y fuerte. El porta-injertos que me fue recomendado y que hubo disponible se llamaba “Paulsen-1103”, que también es resistente a la sequía y a los suelos calizos.

Vista por el tubo

¡Bueno! Ya está la mitad del trabajo hecho. Para el año que viene quedan unos 100 viñas asilvestradas, es decire, donde la variedad injertada en su día ha muerto, pero donde sigue viva el porta-injertos. En estas habrá que podar, cortar y injertar.

Estas viñas están tan vigorosas que en verano se convierten en monstruos como esta:

Viña asilvestrada

Los minúsculos y numerosos racimos de una viña asilvestrada

Además, quedan unas 20-30 viñas que han muerto pero que habrá que cavar y sacar.

¡Qué bien! Estoy muy satisfecho y contento de haber hecho este trabajo. Se deprime uno cuando se aplaza y se aplaza algo durante tanto tiempo. ¡Digo yo!

miércoles, 22 de mayo de 2013

Hi-ho! Hi-ho! Me Fui a Fenavin


Ufff! Tres días en una feria como la de Fenavin fue demasiado para mi! Me lo pasé super-bien, en cuanto al aspecto social y al catar vinos se refiere, pero me resultó excesivo en cuanto al trabajo, es decir lo hacer contactos con importadores y distribuidores, etc. Básicamente, mi producción es tan pequeña, que ya tengo todos los importadores y distribuidores que necesito para este año! Además, el tener que ser amable y simpático a tanta gente durante tanto tiempo me agotó el alma! Hubiera preferido estar solo en el viñedo! :)


Nuestro stand "Caballo de Troya"
(mi barrica es la de la izquierda, con el cartelito de "Volveré")

Nos juntamos 14 productores para alquilar un espacio común con el fin de ahorar en gastos; todos somos más o menos pequeños productores artesanales de vinos ecológicos y/o naturales. Cada productor tenía una barrica para exponer y servir sus vinos.

Técnicamente y logisticamente todo funcionó a la perfección. Gracias a Jose Miguel Márques (Bodega Marenas) quien coordinó entre todos nosotros y la feria, y a Julian Ruiz (Esencia Rural) quien se ocupó de traer las barricas que usamos para exponer nuestros vinos.

Socialmente, "desvirtualicé" unos cuanto 'amigos' que conocía a través de Twitter y/o FaceBook, y también hice nuevos contactos, que habrá de virtualizar!

Acumulé una buena baraja de tarjetas de visita, pero las perdí todas, y ahora claro no me acuerdo de los nombres de toda la gente que vino a visitarme. Pero he aquí algunos de ellos:

Nacho Bueno, bloguero de vinos, sponsor de una de mis barricas de roble (ver este post), y colaborador en la creación del coupage "Las Cinco en Punto".

Ignacio Segovia, organizador del Winebus, que hace visitas de eno-turismo a bodegas dentro de un radio de unas 2 horas de Madrid. Ojalá me haga una visita a mi - ¡cuando tenga una bodega visitable un año!

Sam Caldwell, de SMC Fine Wines, distribuidor a restaurantes y enotecas en diferentes lugares de La Mancha.

Un trio de franceses (afincados en España): Carlos Campillo, del Petit Bistrot, el único bar/restaurante de Madrid que sirve exclusivamente vinos naturales; Benoit Valée, importador de vinos naturales franceses y españoles, para su nuevo local, L'Anima del Vi, en Barcelona; and Jean Jacques (apellido?) quien pronto montará un proyecto de vinos en Madrid.

Mar Galvan, somelier y escritora profesional (para Verema entre otras publicaciones), y quien me sacó esta foto:

Yo con mi barrica

Mónica Fernández Bobadilla, responsable de exportación de Pago Casa del Blanco, quien vino a visitarme varias veces al día, para que pudiera quitarse sus zapatos de tacones y relajarse un poco de su proprio stand que era muy serio y corporativo!

quien más? ...


Tengo dos ancdotas que contar - y ambas tienen que ver con la comida y con el vino! ¡Qué sorpresa!

Martes noche

Despues de cerrar el chiringuito a las 19:00 (lavar compas, ordenar un poco el espacio, etc), estaba pululando por allí pensando en que hacer para cenar, cuando mi dilema fue resuelta por Samuel Cano (vinos El Patio), que había reservado una mesa para 10 y me invitó. Así que fuimos en coche a Daimiel (a unos 20 minutos de Ciudad Real) y aparcamos al lado del restaurante - cosa que no se puede hacer nunca en Madrid! Era un edificio bajo, blanco tradicional, en el pleno centro de Daimiel. Se llamaba El Bodegón. Dentro, el ambiente y la decoración eran buenisimas (estilo tradicional, con tejas, ladrillos y vigas de madera vistos). De hecho era una bodega antes de convertirse en restaurante y han mantenido algunas maquinas y elementos para la decoración. En el sótano estaban unas tinajas o 'conos' de unos 15,000 litros; habian cortado una pequeña puertecita en cada una para acceder a su interior - y dentro de cada tinaja había una mesita para dos! ¡Qué romántico! ¿A qué sí?

Nosotros nos sentamos en una mesa redonda en la planta baja. Me estaba esperando comida tradicional manchega, tipo carne asada, migas, etc, en fin cosas que te llenan mucho! Pero una sorpresa me aguardaba. Resulta que el restaurante hace 'nouvelle cuisine' o 'fusión' o como se llame. Así que nos sirvieron plato tras plato (perdí la cuenta al 12º) de delicados y complejos delicias (minúsculas porciones en enormes platos!). Eran todos buenisimos e interesantes y sabrosos, pero creo que no es mi estilo. Era la primera vez en mi vida que probaba la cocina 'fusión' y me alegro un montón de haber tenido la experiencia. Pero no creo que repitiré, si existiesen otras opciones. Creo que nos trataron muy bien (ya que Samuel es amigo del dueño!) porque 'solo' pagamos €55 cada uno. Esa es una cifra enorme para mi para gastar en una cena, pero al fin y al cabo me alegro de haberlo gastado! A la salida vi un menu en la puerta principal y vi que cada uno de aquellos platitos valían unos €20! ¡Cada uno! Enfin, una experiencia interesante.

Miercoles noche

Repetición de la jugada. A las 19:00 estaba pululando otra vez por el stand, y en esta ocasión, mi problema de donde ir a cenar fue resuelto por Roberto (apellido?), bodeguero de Las Suertes del Marqués (Tenerife). Estaba recogiendo botellas de vino e invitando a gente a una paella en la casa rural donde se alojaba. En Alcolea de Calatrava, a unos 20 minutos de Ciudad Real. Era una especie de chalet adosado con un gran patio atrás.

Estaban previstas dos paellas (una de verduras y otra de marisco) pero desgraciadamente un francés estaba encargado, y quemó una de ellas! Se trataba de Sabastien (apellido?) quien hace vinos naturales en Alicante. Pero, ¡a lo importante!  Roberto había acumulado unas 28 botellas de vino, que todos catamos a ciegas, a ver si podiamos adivinar por lo menos la variedad y la region. Me encanta catar a ciegas, aunque nunca acierto. Esa noche había bastantes catadores expertos presentes (como Juan Ponce, Gregory Perez, Mar Galvan, Alfredo Maestro, entre otros) así que me limité a catar y a escuchar y a aprender.

Al vino #12, más o menos, creí que sabía que vino ero, pero no me atreví a decirlo. Y de hecho, cuando se destapó la botella, habría tenido razón. Un Albillo criado en barrica. Luego al vino #20+, estaba casi seguro que era una Garnacha. Los expertos vacilaban y no deían nada, así que esta vez me atreví y lo dije. Y tenía razón!!!   Eso quiere decir que si catas mucho y te recuerdas de las aromas y sabores, puedes aprender de verdad!  Creo que conseguí identificar la Garnacha porque suelo catar muchas Garnachas cada vez que puedo, cosa que llevo haciendo unos tres años. Sin embargo, no pude identificar la región. Ni ninguno de los otros 26 vinos!

Alredador de la medianoche, la paella estaba en su punto. ¡Salió buenisima!


La paella haciendose

A continuación, hubo más vino y más conversación sobre vino, hasta las 4 de la madrugada. Hablamos de vinos durante 8 horas, y tan a gusto! Era increible. Nadie habló de futbol, de política, de películas, o de ningúna otra cosa sobre que la gente normal suele hablar! Fue fantástico.

Debo decir que me tocó a mi conducir, y que me porté bastante bien! Incluso escupí (casi) todos los vinos que caté a ciegas, y luego dejé de beber alcohol después de la paella. Lo que me lleva a mi última anecdota: estaba conduciendo de vuelta a nuestra casa rural con Alfredo Maestro, quien se había quedado dormimido nada más meterse en el coche; y ni siquiera se despertó cuando me paró la policia local y tuve que darles documentos y explicaciones!!!!  No me hicieron test de alcolemia, pero creo que lo habría superado. Enfin, en casa y en la cama a las 5:00.

Conclusión

¿Iría a otra feria parecida a Fenavin?  Pues, para catar vinos, y para cenar bien, y para hablar de vinos, "sí". pero, para vender vino o 'hacer contactos' no me iría a una feria de tres días.

Y hablando de comida, voy a terminar este post con una gran queja contra España y los españoles - porque llevo un monton de tiempo viviendo aquí, y pagando impuestos aquí, así que creo que tengo el derecho de quejarme! :)  Y me quejo de la calidad (y de la cantidad) de los servicios de restauración en la feria. Tan mala era que me daba vergüenza ajena. Para atender a miles de personas solo había una cafetería/restaurante funcional y cutre como los que se encontraban en los aeropuertos y estaciones de trenes, en los años 80! No había servicio a las mesas, y solo había dos camareros intentando atender a una horda de clientes. Yo consequí una cerveza después de unos 15 minutos de espera, solo porque vi a un amigo que estaba siendo atendido y me colé! Ni me molesté en intentar conseguir algo de comer, sino me salí fuera de la feria. Pero allí la situación era parecida. Había una calle con unos 5 bar/restaurantes. Pero, ¿Habían comprado más comida de lo habitual durante los días de feria? ¿Habían contratado a más camareros? ¿Habían puesto más mesas? No, ¡qué va!  Pero, ¿en qué estaban pensando los
organizadores de la feria, y los dueños de esos restaurantes? No lo entiendo, de verdad. ¿Qué impresión se
llevarán a su casa los visitantes extranjeros? ¿Qué pensarán de las capacidades organizativas de los españoles?

 
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