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jueves, 21 de noviembre de 2013

Echando Vino a la Alcantarilla

El otro día eché unos 400 litros de vino a la alcantarilla. (bueno, fue en junio, pero voy muy atrasado con las traducciones de mis posts en inglés!)


A la alcantarilla
¿Porqué? Pues, porque había empezado a convertirse en vinagre.

Nunca me había pasado antes (¡te lo juro!). Se ve que siempre hay una primera vez para todo.

Es interesante que tuvo que ocurrir justo en aquel momento, porque llevaba tiempo enzarzado en debates (mejor dicho, en ciber-debates) sobre vinos naturales en general y sobre los 'defectos' de los vinos naturales en particular. Especialmente en le blog de Robert Joseph (aqui). Este hecho me hizo pensar, paranoicamente, que todo y todos estaban en contra de mi!

Pero primero, he aquí mis teorías sobre las posibles causas de esta pequeña tragedia:

1. Las condiciones ambientales. En aquel momento estaba compartiendo una bodega, y el espacio que usaba estaba justo al lado de la puerta principal. Entonces not tenía ningún tipo de control sobre la temperatura.

2. Falta de atención diaria al vino. Durante esa época no pude atender a mis vinos como se debe, porque estaba demasiado ocupado en otras tareas (buscando una bodega nueva, y una vez encontrada, en limpiarla y pintarla y prepararla para la inminente vendimia y vinificación, y a continuación en la vendimia misma!)  Ver estos posts previos:

3. El hecho de no usar sulfitos. Quizás este vino habría sobrevivido si hubiera usado algo de sulfitos. Como he dicho en otras ocasiones, no tengo nada en contra del uso moderado y razonable de los sulfitos. Solo estoy en contra de su ABbuso. De todas formas, el caso es que ni tuve tiempo ni oportunidad de usalos y posiblemente salvar ese lote de vino. En fin!

Sean cuales fueran las causas, la pregunta más interesante para mi era "tiralo o no tirarlo?"  Porque yo he catado vinos que tenían una acidez volatil mucho más alta, y que se aproximaban much más al vinagre, que el vino que tiré. Por una lado, creo que hubiera podido embotellarlo perfectamente y ponerlo a la venta. Pero por otro lado creo que durante el último año he cambiado mi actitud y opiniones sobre lo que es un vino natural y sobre lo que son sus denominadas 'faltas' o 'defectos'.

Creo que el vino que tiré se habría considerado 'defectuoso' por el mundo del vino 'convencional', pero habría sido aceptable por muchas personas dentro del mundo del vino 'natural'.

Luego está la cuestión de mi gusto personal. Creo que soy bastante abierto y tolerante en general; de hecho sé que puedo disfrutar de vinos que otros consideran 'defectuosos', pero no me gustan especialmente los vinos que tienen un acidez volatil muy alta. Me gusta beberlos de vez en cuando, pero no habitualmente, y no me siento a gusto produciendo ese tipo de vinos. Uno de los propositos u objetivos principales en mi proyecto o negocio de vino es el de producir vinos que expresen el terruño ('terroir') de donde proceden y de su variedad, de manera más fiel y natural posible. Y, en mi humilde opinión, vinos que tienen una acidez volatil muy alta simplemente no pueden expresar su terruño. Un vino que sabe a vinagre, sabe a vinagre, y no se puede apreciar su variedad, su suelo, su clima, etc No se puede apreciar nada aparte del sabor a vinagre! Así que lo eché a la alcantarilla!

Al final, estoy en paz con migo mismo. Por un lado, estaba vacilando si tirarlo o no. Estaba pensando en la pérdida de dinero, y en el tiempo y cariño que dediqué a producirlo. Pero, por otro lado, solo el pensar que ese vino-vinagre estaría a la venta me producía algo como malestar o verguenza!!! No sé.

Ha sido una buena lección. No solo desde el punto de vista técnico (como cuidar y proteger el vino), sino desde el punto de vista de que tipo de productor quiero ser y que clase de vinos quiero producir.

bye bye vino

jueves, 6 de junio de 2013

Nueva Bodega


  ¡Por fin! 

Después de unos dos años de búsqueda, por fin he encontrado una bodega que cumple no solo con mis criterios personales, sino con todos los criterios legales y burocráticos también.
¡No me lo puedo de creer!  Pero firmé el contrato el otro día, así que debe ser verdad!


Firmando el contrato para la nueva bodega

Creo que estoy aun en una especie de estado de shock o de anublamiento existencial! Como cuando te conviertes en papá, o compras una casa nueva, o empiezas un trabajo nuevo (¡o algo así!).

Pero no solo eso. Es mejor aun. Porque la bodega es más allá de mis sueños más surrealistas. Durante los últimos dos años, conforme iba pasando el tiempo, mis aspiraciones se iban haciendo cada vez más pobres, y acabé mirando naves que eran funcionales pero feísimas, es decir naves en políganos industriales de los pueblos. Mis expectativas se redujeron a la mera funcionalidad (mínimo de espacio, luz eléctrica homologada, posibilidad real de obtener una licencia, etc) y se me olvidó todo lo bonito del asunto – la estética, la belleza del edificio, el entorno, posibilidad de llevar visitas y de estar allí y disfrutar, y no solo trabajar!

De allí mi incredulidad. Porque la bodega que hemos encontrado es un edificio histórico en todo el centro de un pueblo no demasiado lejos de Madrid, en la Sierra de Gredos; y que en su día fue una bodega cooperativa, hasta que se fue a la quiebra hace unos dos años.

La nueva bodega! – Vista de enfrente, del otro lado de la calle

El espacio es simplemente enorme – tiene una capacidad para 1,2 millones de litros. Unos 50 conos de hormigón, de obra, de unos 16.000 litros cada uno. Vamos a parecer como ratoncitos en una catedral, porque este año no vamos a usar los conos, sino que haremos vino en nuestros pequeños cacharros artesanales – unos 15.000 litros como mucho!


Vista desde dentro – planta baja

Voy a compartir el edificio, y los gastos, con otro productor de vinos, Daniel Ramos (Finca Zerberos) a quien le pasaba exactamente lo mismo que a mí, es decir estaba buscando un sitio proprio donde poder hacer vino. Nos encontramos por pura casualidad el año pasado en una cata a ciegas en Sotillo de la Adrada, así que nos pusimos de acuerdo en buscar un sitio juntos. Y así fue.


Vista desde dentro – primera planta

Ahora es una carrera contra reloj para preparar el edificio para la vendimia, que vas a ser a mediados de agosto (para el Albillo). Y hay MUCHO trabajo para hacer, ya que el edificio lleva dos años cerrado y está muy sucio; además ya no cumple con todos los requisitos de sanidad, ya que nunca se actualizaron las instalaciones desde el 1958, año en que se levantó el edificio.
Como poco, tenemos que arreglar el tejado, raspar y pintar el techo y paredes, cambiar las instalación eléctrica, reformar el cuarto de baño, y quien sabe qué más! Ya lo sabremos cuando vienen los inspectores de Sanidad, de Industrias, y de no sé qué más sitios!

Un servidor pintando un poco!
Continuará  :)



viernes, 5 de abril de 2013

Vino de sobremadre. 'Orange wine'

Ultimamente se está diciendo muchas tonterías (en la blogoesfera anglo-parlante) sobre el denominado 'orange wine' - literalmente 'vino naranja' pero llamado en español 'vino de sobremadre' o 'vino sobremadre'.

Se entiende que se trata de un vino hecho a partir de uva blanca, pero con cierto tiempo de maceración con los hollejos; no como los vinos blancos normales donde se suele separar los hollejos cuanto antes.

Para empezar, me parece absurdo y ridículo que se cate y se compare un vino de sobremadre con un vino blanco 'normal'. Para mi es una categoría de vino aparte, como por ejemplo puede ser unl jeréz o un vino fino; aunque técnicamente es un vino blanco, ¿a quién se le ocurre catar y comentar un jeréz junto a un vino blanco normal? Pues, lo mismo para un vino de sobremadre. Los colores, las aromas, los taninos, el cuerpo, etc son tan distintos, que no veo el sentido en tratarlo como un vino blanco cualquiera!

También parece que hay confusión en el uso de los sulfitos en los vinos de sobremadre. No lo entiendo! Obviamente no hay ninguna relación en absoluto! Los vinos de sobremadre se pueden hacer con muchos sulfitos, con una cantidad razonable de sulfitos, o con ninguna cantidad de sulfitos. Depende de las decisiones del productor!

Hay confusiones también con los vinos naturals/ecológicos/biodinámicos/etc. Igual que con los sulfitos, los vinos de sobremadre obviamente pueden ser naturales o no, ecológicos o no, biodinámicos o no, o industriasles o no, dependiendo de las decisiones del productor!

Los vinos de sobremadre, los 'orange wines' no son un descubrimiento reciente, ni el último grito del 'fashion'. Han existido desde hace miles de años, especialmente en países como Georgia y Armenia, y probablemente en todos los países productores de vino (aunque no tengo datos concretos). Sé que se hacían bastante aquí en España, pero hoy en día solo quedan pocos productores que siguen haciéndolos. Como Bodegas Antonio Peral de Colmenar de Oreja, por ejemplo.

Otra cosa: Los vinos de sobremadre son perfectamente capaces de expresar el terruños de donde proceden. ¿Porqué no lo van a ser?

Tampoco es obligatorio hace vinos de sobremadre en tinajas de barro. Obviamente se pueden hacer en cualquier tipo de depósito: acero, hormigón, madera, plástico, etc.

Y la última cosa que no entiendo es porque ciertos escritores se dedican a burlarse y/o criticar los vinos de sobremadre sin tener conocimiento de causa. Está claro que es un estilo de vino poco habitual y que no estará al gusto de todas, pero ¿porqué toda esta negatividad y desprecio? ¿Qué pasa? La gente tiene derecho, y igual interés, en probar cosas distintas, diferentes e interesantes. ¿Porque no enfocar en el lado positivo, en vez de burlarse?

Más confusiones: no es obligatorio que los vinos de sobremadre sean turbios. Depende de si el productor decide filtrarlo y clarificarlo o no!

Tampoco es obligatorio que sean oxidados. Depende de las decisiones del productor! Yo discubrí los vinos de sobremadre hace tres años (que no hace 8,000 años!) y debo decir que me encanta beberlos y hacerlos. Me parecen muy complejos e interesantes. Se pueden beber solos como aperitivo, o para acompañar una comida.

He aquí una foto de mi vino de sobremadre. En este caso, lo hice un una tinaja de barro, sin filtrar ni clarificar, y sin añadir sulfitos. Pero lo podía haber hecho perfectamente en acero inoxidable, haberlo clarificado y filtrado, y haber añadido sulfitos, y seguiría siendo un vino de sobremadre. ¡Decisiones mías!

Vino de sobremadre, 2012

viernes, 7 de diciembre de 2012

Dilemas de Etiquetas

(traducción de mi post original en inglés del 28 noviembre 2012)

En abril de este año (2012) escribí un post (en inglés) sobre el dilema que tenía con mis contra-etiquetas (aquí)

Pero antes de nada quiero dar las gracias a Ryan Opaz, Hank Beckmeyer, Laura Gray y Arnold Waldstein, quienes dejaron sus comentarios en aquel post y me ayudaron con su input.

Básicamente, me estaba preguntando exactamente que (y cuanta) información poner en mis contra-etiquetas; desde el punto de vista práctico y también legal. Y también si debería incluir lo que el vino NO contiene y lo que NO le he hecho.

Así que, después de mucho pensar durante los últimos 7 meses, esto es lo que me ha salido:



Bueno, como se ve, es una especie de compromiso. La etiqueta misma tiene bastante información, y además tiene un código QR, que te lleva a esta página, que contiene mucha, mucha más información para un cliente potencial que se está pensando si comprar la botella o no.

He aquí una copia:

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Página del Código QR

Gracias por escanear mi código QR. Si no encuentras la información que buscas en esta misma página, seguramente estará en otra página de este sitio web.

Si no la encontraras, me puedes contactar directamente por corre (enestoslugares@gmail.com) o por móvil (687-050-010).

A continuación viene la información que me hubiera gustado poner directmente en la etiqueta, pero que no puse por varios motivos: no cabía tanta, quizás era ilegal, y quizás sería confusa y contra-producientes para algunos. Pero si estás leyendo esto, eres un friki del vino y no te confundarás!

Espero que disfrutes de este vino. Por eso lo producimos! Espero que te gusten las aromas y los sabores, y espero que lo encuentres interesante y complejo y expresivo de su terruño, y que merece comentar.

La información que viene a continuación vale para los siguientes seis vinos:

1. Vinos Ambiz Airén 2011

2. Vinos Ambiz Malvar 2011 (Maceración Carbónica)

3. Vinos Ambiz Malvar 2011 (Orange)

4. Vinos Ambiz Malvar 2011 (Tinaja)

5. Vinos Ambiz Tempranillo Crianza 2010

6. Vinos Ambiz Titulciano 2010 (Temp, Graciano, Sirah)



Estos vinos contienen los siguientes INGREDIENTES:

· Zumo de uva fermentado

Y no contienen los siguientes aditivos:

· Levaduras industriales
· Bacterias industriales
· Encimas industriales
· Colorantes (como Mega Purple)
· Conservantes
· Potenciadores de sabor
· Ácido añadido
· Azucar añadido
· Zumo de frutas, o extracto de frutas añadidos
· Agua añandida
· Virutas de madera de robre
· Taninos artificiales

PROCESOS:

Hice lo siguiente:

· Estrujar las uvas
· Prensar las uvas
· Trasvasar el vino de un deposito a otro
· Clarificar el vino mediante la gravedad, el paso del tiempo, y el frío del invierno


Y no hice lo siguiente:

· Echar pesticidas, insecticidas, herbicidas, fungicidas, etc a las uvas
· Calentar el vino
· Enfriar el vino
· Filtrar el vino
· Añadir sustancias para clarificar el vino
· Usar osmisis inverso
· Usar conoc rotativos
· Usar crio-extracción
· Usar filtración esteril
· Usar cualquier otra intervención innecesaria que destruye la expresión del terruño

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¿Qué os parece?

¿Hay algo al que se puede objetar aquí? ¿Algo ilegal? ¿Falso?  ¿Que induce al error? ¿Ayuda al consumidor, o no? ¿Es buena idea hacer esto, o no?

Agradecería cualquier tipo de feedback.



jueves, 6 de diciembre de 2012

Debates sobre Vinos Naturales – Críticos (anglo-hablantes) Llaman a la Puerta Equivocada

(traducción de mi post original en inglés del 21 noviembre 2012)

Hay tantas cosas que se pueden decir y debatir en torno a los vinos naturales, tantos temas y cuestiones, que no solo son muy interesantes en sí mismos, sino que serían hasta útiles y beneficiosos para todo el mundo del vino, especialmente para los consumidores. Por ejemplo:

- Los vinos naturales expresan mejor el terruño que los vinos no naturales?

- Existe un punto donde demasiado poca intervención destruye la expresión del terruño, de igual manera que demasiado intervención?

- Transparencia y honestidad en el etiquetado de los ingredientes y procesos

- Impacto medioambiental de los vinos naturales,

- Impactos en la salud de los vinos naturales

- Los defectos: a qué punto se convierte una característica en defecto?

- Son los vinos naturales más vivos, más deliciosos, más buenos?

- Qué se podría aprender de los vinos naturales para mejorar TODOS los vinos

... y muchas más cuestiones interesantes

Sin embargo, no se están tratando estas cuestiones en los foros o en los blogs de vinos (de habla inglesa). Desgraciadamente, se están tratando otros temas, que en mi opinión son irrelevantes, secundarios y tienen poco que ver con lo son los vinos naturales.

- Los críticos, a veces con malos modales, y casi siempre enfadados, se centran en los siguientes temas:

- El significado de la palabra “natural”

- Lo que dicen ciertos personajes (productores o promotores de vinos naturales)

- La existencia de un supuesto “Movimiento de Vinos Naturales”

- Vinos ‘raros’ y/o ‘defectuosos’


¡Nolen tiendo! No entiendo porque algunos críticos están tan enfadados y faltos de respeto, y porque otros se centran en estos temas secundarios e ignoran los temas útiles e interesantes. Por otro lado, es una pena, porque casi todos los personajes del mundillo del vino natural, que tendrían mucho que decir, han huido de esos debates estériles y se niegan a participar. Lo sé, porque les he escrito correos preguntándoles directamente porque no participaban!

Durante los últimos dos o tres años he cambiado varias veces de opinión sobre cual podría ser el problema de estos críticos. Al principio pensaba que estaban preocupados por perder cuota de mercado, pero me doy cuenta ahora que esto es ridículo. A pesar de haber cientos de bares de vinos naturales en París, Nueva York, Londres, Tokio etc, y cientos de productores de vinos naturales, y miles de consumidores, los números son minúsculos. He leído por allí que los vinos naturales representan menos de 0.5% del volumen de vinos totales que se mueven en Nueva York – probablemente la cuidad donde más vino natural se mueve en el mundo!

¿Porqué se fijan en esos 4 temas tan aburridos y que no conducen a ningún lado incluso si fuera posible resolverlos? ¿Son interesante realmente? ¿Soy yo el raro? ¿Son útiles y ayudan al público a descubrir lo qué es el vino natural? Pues, supongo que podrían interesar en cierto sentido, pero no creo que merece la pena tomarlos en serio. Básicamente, los tiros no van por allí. Los vinos natural son otra cosa, para mí al menos.

Vamos a ver:

La palabra ‘natural’

¿Qué problema tienen estos críticos con la palabra ‘natural’? Pues a lo largo de los últimos dos años, he descubierto que hay varias cosas que les molesten – cada una más absurda de la otra!

Les molesta el hecho de que el vino no es realmente un producto ‘natural’ en el sentido literal del diccionario, es decir como una montaña, un árbol o un océano, hecho sin intervención humana alguna. Nos dicen, con inmenso lujo de detalles, que el vino no es natural porque es necesario la intervención del hombre. Hmmmm! Pues, claro! Y se explayan con ejemplos de porque el vino no es natural: las viñas hay que plantarlas en hileras, hay que podarlas, con tijeras hechas en fábricas, hay que vendimiar las uvas, usar cajas fabricadas, tractores, hay que llevar las uvas a bodegas construidas por seres humanos, llenas de maquinaria y equipos manufacturados, hay que procesar la uva en prensas, estrujadoras, usar tanques de acero, hacer trasvases usando bombas, et cetera, hasta el aburrimiento abismal. A veces, a este punto, puede haber algún intento de humor, como por ejemplo, decir que para que el vino fuera natural debería salir a gotas por sí solo de la uva, acumularse en un hoyo en el suelo, fermentar allí, y ser bebido antes de que se convertiera en vinagre! Ja ja ja!

Pues, ¿qué se puede decir a eso? Bueno, ahora (después de 2 años!) creo que la mejor solución es simplemente ignorarlo del todo porque es una pérdida de tiempo, es darles coba, y se podría estar hablando de cosas más interesantes y útiles. Pero antes decía lo siguiente:

Sí, para mi esto es un tema lingüístico y semántico que me interesa bastante, y hay muchos sitios serios y fiables que tratan estos temas en el internet, tratan de cómo los significados de las palabras cambian con el tiempo, como se crean nuevos significados, como viejos significados caen en desuso, etc.

Recomendaría a las personas interesadas en el significado (o los significados) de la palabra ‘natural’ que busquen estos sitios. ¿para qué hablar de esto en un blog de vinos? Mi favorito es el blog de Anatoly Lieberman en el Oxford University Press. De hecho le he consultado personalmente por correo sobre la palabra natural, y me ha contestado. Aquí (está en ingles). Además me ha indicado un significado secundario de ‘natural’ en el Oxford Dictionary (Ed.1991) que es “fabricado usando solo procesos sencillos o mínimos;” ¡Interesante!

Les molesta que el llamar una categoría de vinos ‘natural’ implica que las otras categorías son ‘artificiales’ o ‘anti-naturales’. ¿Eso es verdad? ¿Todo el mundo piensa eso? ¿Siempre? Pues, hace unos años, yo pensaba que sí, que era así. Pero ya no. Después de pensarlo mucho, he cambiado de opinión. El inglés (y supongo que todos los idiomas) está lleno de palabras cuyo contrario podrían tener connotaciones e implicaciones. Puede que sea cierto la primera vez que se oye la frase ‘vino natural’ cuando se puede interpretar la palabra ‘natural’ en su sentido más literal. Pero con el paso del tiempo y el uso, llega a ser obvio y evidente que ‘vino natural’ no implica que los vinos no naturales sean artificiales.

Un buen ejemplo en castellano sería la frase “vino fino”. ¿Implica esto que otros vinos son bastos? Obviamente no.

En fin, otro tema lingüístico-semántico, que se podría discutir en un foro lingüístico-semántico, no en un blog se vinos.

Algunos críticos se creen, y les molesta, que los “Líderes” del “Movimiento del Vino Natural” físicamente y literalmente tomaron la decisión de llamar a sus vinos ‘natural’. Esto es realmente extraordinario y cuesta creerlo, ya que estos críticos son escritores inteligentes y bien educados. Si se hubieran molestado en hacer unas búsquedas básicas en Google antes de escribir, habrían descubierto que la frase ‘vino natural’ es bastante antigua; por lo menos desde 1907 y que no fue inventada hace unos años por unos malvados líderes de un movimiento misterioso! Enfin!


Lo que dicen ciertos personajes del mundillo de los vinos naturales

Esto siempre se puede usar para hacer un buen titular sensacionalista, porque es súper-fácil sacar palabras o frases enteras fuera de contexto, y basar un post en ellos y despotricar contra los vinos naturales. Será una buena forma de vender más periódicos o de atraer lectores a tu página web, pero no es serio.

Es estúpido generalizar lo que dice un individuo a todo un grupo o categoría de personas, que pueden estar de acuerdo o no. Me parece puro sentido común. Es como decir, que todos los madrileños (por ejemplo) son tontos, porque un día oiste a un madrileño tonto diciendo una tontería!

De todas formas, no creo que los comentarios, opiniones o puntos de vista de las personas que se pueden encontrar on-line reflejen o representan a la mayoría silenciosa e invisible.


La existencia de un “Movimiento de Vinos Naturales”

De verdad me parece que ciertos críticos no saben nada de vino natural ni de las personas relacionadas, y me da la impresión no se han molestado en informarse de los hechos antes de escribir. Creo que tienen una fantasía en sus cabezas sobre lo que creen que es el vino natural, y simplemente le han dado rienda suelta, a pesar de las evidencias que muestran lo contrario.

Por ejemplo, se creen que existe realmente un “Movimiento de Vinos Naturales” con sus dogmas, creencias, líderes, etc. Escriben cosas como “El Movimiento de Vinos Naturales cree que …”, o “Los Naturalistas dicen que … “, “Los campiones del Movimiento de Vinos Naturales han decidido ….”, etc. ¿Cómo no pueden saber, después de tantos años, que no existe tal organismo? Es simplemente una colectividad, ni siquiera organizada, de productores, distribuidores, restaurantes, bares y sobre todo consumidores, que comparten el gusto por un estilo de vino.

Evidentemente, sí existe una especie de movimiento, o afinidad, en el sentido más amplio de la palabra, en que toda esta gente compartimos ciertos intereses; por ejemplo, todos tenemos interés en beber y hablar de vinos interesantes y complejos y que expresen el terruño; tenemos interés en el impacto que el vino tiene en el medioambiente y en la salud, etc. Pero, no existe un organismo formal, oficial, con líderes, y reglamentos, etc. No existen portavoces que pueden hable en nombre de nadie!

He perdido la cuenta de la cantidad de veces que he dejado un comentario diciendo esto, ¿pero ha tendido algún efecto? Pues, no! Siguen con sus fantasías.

Otra cosa que he notado es que casi nunca citan las fuentes, ni dan nombres o enlaces, cuando afirman lo que ha dicho o lo que cree “El Movimiento”. Las pocas veces que lo hacen, y sigues el enlace, se suele ver que la persona en cuestión es totalmente razonable y que sus palabras fueron sacadas de contexto y/o su significado distorsionado.

Vinos Defectuosos

Otro caso de generalizar sin sentido. La clásica frase que se lee por allí es algo como "Yo he probado varios vinos naturales y son oxidados / turbios / malolientes / saben a cidra / vinagre / inserta tu proprio adjetivo aquí ". Hay bastantes intentos de humor y/o escritura creativa también!

La respuesta a eso es tan obvia que me parece una pérdida de tiempo escribirla! Pero obviamente es que claro que hay algunos vinos naturales malos - igual que hay ejemplares malos de cualquier categoría de vinos que se te ocurra!

Conclusión

He tardado mucho en aprender todo esto, y sigo aprendiendo!

Al principio, hace unos años, me enfadaba y me alteraba mucho cuando leía las tonterías que acabo de describir. Y he escrito cosas de las que ahora me arrepiento.

Luego, más recientemente, atravesé una fase de "acercamiento constructivo", y en mis comentarios fue más respetuoso y razonable y intentaba explicar las cosas bien. Pero no sirvió para nada!

Ahora estoy entrando en la fase de "Ni caso". Tengo tantas cosas que hacer! Aparte de cultivar uvas, hacer vino, promocionarlo y venderlo, me gustaría también tener tiempo para escribir sobre vinos naturales, pero las cosas que me interesan a mí

De hecho, creo que soy culpable de quejarme sobre los los debates mal enfocados e irrelevantes, y sobre la falta de debates que me gusta e interesan a mi, pero no he hecho nada al respecto! Pues, habrá que ver si soy capaz de hacer lo que digo! :)





viernes, 2 de noviembre de 2012

Un Experimento con Rojilla (variedad de uva)



¿Alguien ha oído hablar de una variedad que se llama ‘Rojilla’? O ¿sabéis donde se puede encontrar información? He preguntado en Twitter y en FB pero nadie me ha contestado! Tampoco se menciona en el Vitis International Variety Catalogue.

Me imagino que Rojilla no es el ‘verdadero’ nombre de la variedad, sino una variante local. Pero, ¿variante de qué?

Se me olvidó sacar una foto de las uvas, pero realmente eran ‘rojillas’ de color!!! No eran oscuras como de costumbre.

Pues, cuando estuve en Gredos hace un mes, el viticultor a quien estaba comprando Garnacha, me regaló tres cajas de esta Rojilla – con la condición de que le diera una botella o dos en cuanto estuviera hecho el vino.

Así que las estrujé y las metí en un contenedor a fermentar. Mejor dicho, me las pisó mi amiga Madalena:

Madalena pisa uva Rojillo

Pisando Rojilla de cerca

¡Interesante! Si sale bien, me gustaría hacer más cantidad el año que viene.

Deposito de fermentación
Hay unos 30 kg de mosto + hollejos + pipas + raspones allí dentro.

Eché también los raspones porque estaban bien lignificados y nada verdes, así que pensé que podrían aportar algo positivo. Como las pieles no eran muy oscuras, quizás no aporten tanto color o taninos o cuerpo al vino. ¿Quién sabe? Por esto están los experimentos! Seguiré informando!

P.S. En la versión inglesa de este post, escribí un rap, contando lo que hago y lo que no hago al vino, pero me es imposible traducirla!!! Me supera! Hela aquí en versión original, por si la queréis leer:

Anyway,

I shall play it by nose
And I shall see, how it goes;

I’ll punch it down, once a day,
And hope it tastes, like Cabernet!

Then when fermentation begins
I’ll press the juice, off the skins

I’ll maybe rack it, once or twice
To make it clean and nice

Then over winter, I’ll let it be;
Peace and quiet is the key

Will it do its malolactic?
That depends, on my vinous tactic!

Will I add the acid tartaric?
No, that’s just too barbaric!

Will I add some extra sugar?
No, I’m reaching for my Luger!

Will I add powdered tannin?
No, I’m not a wine assassin!

Will I add that mega-purple colour,
No, it makes the wine, false and duller!

Will I add cultured yeast?
No, I’m a pure, uncultured beast!

Will I add germs and bacteria?
No, that goes against, my criteria!

Will I add, a flavour enhancer?
No, it may well, give you cancer!

Will I add wooden chips of oak?
No, I wouldn’t want, to make you choke!

Will I spin my wine in cones?
No, my wine’s for people, not for drones!

Will I osmote it in reverse?
No, I’d never be so perverse!

Will I do some cryo-extraction?
No, I always get, a cry-reaction!

Will I add bags of enzymes?
No, I’m running out of en-rhymes!

So how will I intervene?
Well that remains, to be seen!

I really won’t do much
Just keep a nice light touch

Enough to ensure the wine is flawless,
But not so much, as to make it aweless!

jueves, 26 de enero de 2012

Traducción de un Artículo sobre Vinos Naturales, por Eric Azimov (New York Times)

Vinos que Merece Probar, Pero No Rabiar contra ellos

Robert M. Parker Jr., el poderoso crítico de vinos, los ha llamado “uno de los mayores timos” nunca perpetrado contra los consumidores de vino.


Otros escritores se han apuntado al ataque también, aunque con menos rabia. Mike Steinberger, en Slate.com, se ha referido al “lado chic del vino” y se ha quejado de la falta de dialogo. Tom Wark, vendedor y promotor de vinos y bloguero, los acusa de despreciar a la competencia para poder definirse. A algunos conocidos míos del mundo del vino, directamente les da asco el tema.

¿El blanco de estos ataques? Pues, los vinos naturales y sus partidarios, a veces denominados grandiosamente como el “Movimiento de los Vinos Naturales”, con todo lo que implica, es decir la existencia de líderes, una ortodoxia, y un agenda concreta.

Pero ¿qué es ese movimiento, realmente? No es nada más que una minúsculo grupo de productores de vino, quienes, juntos con una variopinta colección de restaurantes, vinotecas, consumidores y escritores, prefieren beber vinos hechos con un mínimo de manipulación; es decir, prefieren que las uvas sean cultivadas ecológicamente, o parecido, y luego que la fermentación no sea forzada o manipulada, sino simplemente acompañada y cuidada, y sin añadir nada ni quitar nada al mosto o al vino.

No debería haber problemas con eso. Sin embargo, la mera mención de estas ideas encienden los ánimos que no tardan en explotar. De hecho, como suele ocurrir con las cosas o personas que molestan, las reacciones de los críticos proporcionan al irritante mucha más atención que realmente se merece.

Hace casi dos años, comparé el debate sobre los vinos naturales a un avispero, que había provocado desacuerdos en todo el mundo del vino. Durante este periodo, la cosa ha empeorado, solo que ahora las voces más gritonas son las que denegran. Este hecho, me hace preguntar ¿Qué amenaza ven los críticos, exactamente, en los vinos naturales y en la gente que le gusta beberlos?

Evidentemente, los críticos perciben a los amantes de los vinos naturales como fundamentalistas farisaicos, regañones y mojigatos, aunque la evidencia solo sea por implicación, es decir “si llamas a tu vino ‘natural’, ¿qué es el mío, entonces? ¿No natural? ¿Manipulado?

Como muchas personas han dicho, la palabra ‘natural’ es nebulosa y mal definida. Nadie sabe exactamente lo que quiere decir, y menos sus partidarios, quienes además parece que tengan poco interés en especificar y codificar.

Para algunos, en el extremo de la escala, ‘natural’ puede significar no usar nada de sulfitos; una maniobra arriesgada, ya que este producto químico se has usado desde la antigüedad como estabilizador de vino. Sin sulfitos, el vino ha de hacerse bajo una higiene extremada, y su transporte y almacenaje deben ser muy cuidados si no el vino podría estropearse.

Otros, más moderados, admiten el uso de azufre, pero insisten en fermentar el vino solo con levaduras autóctonas, en vez de intentar guiar la fermentación mediante la selección de cepas de levadura cultivada y añadirlas al mosto.

Esta falta de definición, que también se manifiesta en muchos otros aspectos, molesta mucho a los críticos, pero es uno de los puntos fuertes de los partidarios del vino natural. De la misma forma que el movimiento “Occupy Wall St” se resiste a enumerar sus objetivos o a nombrar representantes oficiales, los partidarios del vino natural se niegan a definirse en una manera que les pone bajo la lupa legalista. Eso provoca mucha frustración entre los que temen convertirse en dianas si no suscriben a lo que suponen es el dogma del vino natural.; de allí lo estridente de sus críticas.

A mí, todo esto me parece fuera de lugar. A diferencia de los 99% de la analogía de “Occupy Wall St”, los partidarios de los vinos naturales representan menos del 1% de las ventas de vino.

En cuanto a lo del ‘dogma’, lo único que une a los partidarios es que aborrecen las prácticas industriales en la viticultura y las manipulaciones tecnológicas y químicas en la bodega. Pero fíjate – ¡muchos críticos de los vinos naturales también los aborrecen!

Con que nos quedan los vinos mismos, que los hay de todos los colores, gustos y sabores; ofrecen un amplio espectro desde lo más hermoso hasta lo más … sí, lo más horrendo. Entre los mejores, que me encantan, están el estimulante espumoso de Andrea Calek, hecho en el Ardèche, los magníficos y multifacéticos vinos de Arianna Occhipinti, de Sicilia, los numerosos y complejos cuvés de Jean-Francois Ganevat, del Jura, y los alucinantes vinos de Josko Gravner fermentados en tinajas, en Friuli-Venezia Giulia.

¡Los malos? Naturalmente que los hay. Cualquier género de vino, sin tener en cuenta como se define, incluirá vinos que están mal hechos. Yo he tomado vinos naturales que me sabían a pantano micro-biológico. También he tomado algunos que simplemente no me gustaban.

Francamente, no sé, ni me importa, si los vinos que me gustan beber pueden calificarse como ‘naturales’ o no. Sí sé que la mayoría de ellos están hechos con mucho cuidado por viticultores que practican formas tradicionales de viticultura y por vinateros que simplemente acompañan al vino en su producción sin intentar controlarlo.

El hecho que hoy en día estamos todos mucho más conscientes de las prácticas de viticultura y de vinificación es gracias a una generación de productores, escritores, importadores y otras gentes quienes inspiraron el género de los vinos naturales; como el científico francés Jules Chauvet, quien realizó experimentos en su día con sulfitos, el productor de Beaujolais, Marcel Lapierre, su importador americano Kermit Lynch, e incluso el Sr. Parker mismo, quien durante años ha criticado las peores prácticas de los vinos industriales.

Estas malas prácticas, por supuesto, continúan. Los vinos globalizados que componen la mayoría de la producción mundial de vino son el fruto de la viticultura y vinificación industrial. Y la verdad es que también lo son muchos vinos que se consideran ‘de calidad’, aunque no todos de ellos, ni mucho menos.

Los vinos naturales ofrecen un ideal – muchos ideales – que han tenido una influencia positiva en el mundo del vino en general, a pesar de lo molesto que son. Creo que es mucho mejor escuchar y reflexionar, que dar pataletas de rabia.

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Este post me he molestado en traducidolo porque es un buen ejemplo (único, desgraciadamente) de un artículo sobre vinos naturales escrito por un escritor que habitualmente solo escribe sobre vinos convencionales. Me ha parecido a mí, un artículo sensato, moderado y respetuoso, a diferencia de otros esritores/blogueros de vinos convencionales que cuando escriben de vinos naturales, bien no entienden de que están hablando, o bien escriben consas tontas, y/o provicativas/polémicas para general tráfico a su página web.

martes, 24 de enero de 2012

Podando, Pesticidas, …y un Poco de Polémica sobre Vino Natural

Viñedo

Este año hemos empezado bien con la poda. Empezamos justo después de Reyes y ya hemos acabado la parcela pequeña de Carabaña – unas 250 cepas (de Airén). Tardamos bastante en hacerlo porque, aparte de podar las viñas, también le hemos dado con la azada alrededor de cada planta, para quitar las hierbas y para airear y remover el suelo un poco.

Vista panorámica de la parcela pequeña en Carabaña

Nosotros no aramos el viñedo como nuestros vecinos. En lugar de eso, dejamos crecer todas las hierbas, plantas, flores y cardos, y sol las cortamos una o dos veces al año cuando llegan a ser demasiado altas y/o molestas para poder acceder bien a las cepas. También dejamos todos los sarmientos de la poda y los trituramos en trocitos pequeños, y todas este material orgánico vuelve a incorporarse al suelo, mejorando su estructura y fertilidad.

Un viña antes de podar
Nuestro sistema tiene ventajas y desventajas. Creo que la mayor desventaja es la competencia de la hierba y plantas para el agua y nutrientes. Pero también creo que las hierbas y plantas tienen raíces cortas y pequeñas, mientras que las viñas tienen raíces largas y profundas (además de raíces cortas y superficiales) así que no hay tanta competencia como parece. Las variedades que tenemos, Airén y tempranillo, son autóctonas y bien adaptadas al clima, y no necesitan mucho agua.

Una viñas después de podar
Pero, la razón principal par permitir que crezcan todas las hierbas y plantas, es para proporcionar un hábitat para insectos y bichos en general; estos se comen el uno al otro, ninguna especie se convierte en una plaga, y no hace falta utilizar pesticidas. Llevamos nueve (9) años cultivando este viñedo y nunca hemos usado pesticidas (ni herbicidas, ni ningún otros tipo de producto químico).

Fabio quitando la hierba alrededor de una viña
Otra razón para no arar, es que de esta forma nunca habrá residuos de pesticidas en las uvas ni en el vino. Entiendo (leyendo por aquí y por acá) que todos los vinos convencionales (no ecológicos) contienen pequeñas cantidades de residuos de productos químicos. También se lee que estas cantidades son ínfimas y insignificantes y que no existe peligro alguno para la salud. Pero, yo tengo mis dudas. Como en muchos otros aspectos de las vida, una vez que tengas a mano los hechos y los datos reales y fiables, sigue siendo una cuestión de fe.

Niebla en el viñedo por la mañana
En este caso los hechos son:

- Existen residuos de pesticidas en el vino convencional

- Los expertos nos dicen que son insignificantes y seguros para el consumo humano

PERO, aquí van mis dudas (o mis ‘creencias’) que son suficientemente importantes para mi, para que no use productos químicos en el viñedo ni en la bodega:

Bonita lombriz: señal de tierra viva y saludable :)

1. Ha ocurrido bastantes veces en el pasado que se ha prohibido el uso de un producto químico en un momento dado, porque se ha descubierto que no era seguro, después de tantos años de estar permitido. Creo que puede pasar lo mismo, este año o el siguiente, con cualquier producto químico que actualmente está permitido. También creo que esto pasa porque las ‘autoridades’ prestan más atención a los intereses de la industria química que a los intereses de salud de los consumidores.

2. Puede que estos productos sea seguros para el consumo humano, pero ¿qué pasa con efluentes que acaban en el suelo, aguas subterráneas y ríos? Yo no creo que estos productos sean seguros para los micro-organismos, la flora y fauna, y medio ambiente. Es un hecho que la contaminación en el mundo la produce la industria y la agricultura.

3. Incluso si cada pesticida individual se considerara seguro para le consumo humano, ¿qué pasa con el efecto ‘coctél’ de muchos pesticidas en combinación. No existen estudios o pruebas de que estos pesticidas estén seguros cuando están combinados.

Herramientas del dia: azada, guantes y tijeras de podar

En fin, 250 cepas podadas, y faltan unas 1000 en Carabaña. Luego hay unas 3000 en Villarejo. El plazo límite es en marzo, cuando las viñas se despiertas de su letargo invernal, y la savia empieza a circular. No es buena idea podar después de este momento porque entonces estaría quitando savia y nutrientes a la planta. Lo mismo pasa si empiezas a podar demasiado pronto, antes de que se adormecen las viñas en noviembre/diciembre.

Caca de conejo – por lo menos, nos dejaron algo,
después de comerse un 20% de nuestras uvas

Bodega

No hay mucho que hacer en esta época en la bodega. Solo hay que controlar y catar, para asegurarnos que los vinos marchan bien. Básicamente, durante el invierno, tienen que estar tranquilos, y el frío les ayuda a clarificarse, a asentarse y a estructurarse digamos. Lo más urgente que tenemos que hacer ahora es embotellar unos lotes de vino que están en barrica.

Cajas de botellas des-etiquetadas, listas para lavar

El otro día puse unas 100 botellas en remojo y las quité las etiquetas. Desde septiembre hemos des-etiquetado unas 1000 botellas; ahora tenemos que lavarlas todas y llenarlas de vino.

Pobre murciélago

Me encontré este pobre murciélago en una caja vacía. Ni idea de lo que le habrá pasado. Suelen volar por la noche en el patio y dentro de la bodega también, donde comen los insectos nocturnos. Especialmente útil durante la época de fermentación, cuando aparecen miles de moscas pequeñitas.

Eventos

No ha habido gran cosa en general desde la vendimia, pero sí dos eventos muy interesantes. El primero fue nuestra Cata Anual de Vinos Ambiz, donde presentamos nuestros nuevos vinos del año (y unos más viejos también). Tenéis que leer este magnífico y alucinante post que ha escrito un amigo sobre la cata: http://todalavidaescuento.blogspot.com/2012/01/el-vino-yo-y-mis-circunstancias.html

Este año, fue en el CSO Casablanca, un centro social okupado, en Madrid. Desgraciadamente, se me olvido sacar fotos, y nadie me ha enviado ninguna. ¡Así aprenderé!

El segundo evento fue una comida (comilona) con gente del mundo del vino, en el restaurante Los Asturianos. En un principio iba a ser una simple cata entre mi importador de EE.UU y yo, pero las cosas se complicaron con el paso de los días! Al final éramos 7 y hubo más de 40 vinos a catar!!! Fuimos: José Pastor (importador de vinos naturales), Victor de la Serna (periodista y productor de vino), Alice Feiring (escritos y bloguera), Alfredo Maestro (productor de vinos naturales), Richard van Oorschot (aficcionado al vino), Nacho Bueno (aficcionado al vino y bloguero). Y estos fueron los vinos:

- Niepoort-Navazos 2009 Palomino Fino (Non-DO)
- Equipo Navazos La Bota de Manzanilla Num.32 (DO Jérez y Manzanilla)
- Ximénez-Spínola Exceptional Harvest 2010 (Non-DO)
- Vinos Ambiz 2011 Airén (Non-DO)
- Lovamor 2011 Alfredo Maestro (VT Castilla)
- Vinos Ambiz Malvar 2011 Carbonic Maceration
- Albariño de Fefiñanes III Año 2007 (DO Rías Baixas)
- Reto 2010 Ponce (DO Manchuela)
- Níspero 2009 Eufrosina Pérez Rodríguez
- Picarana 2010 Marañones (DO Vinos de Madrid)
- Picos de Cabariezo 2010 (VT Liébana)
- Ganko 2009 Olivier Rivièr (DOC Rioja)
- Finca Sandoval Signo Garnacha 2009 (DO Manchuela)
- El Puño 2007 El Escocés Volante (DO Calatayud)
- Vinos Ambiz Garnacha 2010
- Vinos Ambiz Coupage 2010 (Tempranillo Graciano Sirah)
- Ultreia 2008 Raúl Pérez (DO Bierzo)
- Tilenus Pieros 2002 Bodegas estefanía (DO Bierzo)
- Finca Sandoval Signo Bobal 2008 (DO Manchuela)
- Ponce PF 2009 (DO Manchuela)
- Alfynal 2009 Bruno Prats (DO Alicante)
- Casa Castillo Pie Franco 2006 (DO Jumilla)
- Tres Patas 2007, Bodegas Canopy (DO Méntrida)
- Malpaso, Bodegas Canopy (DO Méntrida)
- Guimaro
- Jarrarte Maceración Carbónica (DOC Rioja)

Aparte de estos (como si fueran pocos!), Alfredo trajo éstos suyos:

Lovamor 2011
Amanda 2011
Viña Almate 2011
Garnacha 2011
Garnacha 2010
Viña Almate 2010
Viña Almate LA OLMERA 2009
Viña Almate LA GUINDALERA 2009
Tinto Castrillo de Duero 2009
Gran Fausto 2003

and José trajo éstos:



Debo decir que fue demasiado para mi! Me encantaron todos esos vinos, pero no hubo tiempo suficiente (para mi) para disfrutarlos y hablar un poco de ellos. Estaba rodeado de expertos que cataban 2 vinos en 5 minutos. Así que no voy a comentar mis notas sobre los vinos, porque (1) no tomé notas algunas! y (2) estoy seguro que mis comensales publicaran los suyos, y cada uno de ellos escribe mejor que yo! Hubo unos cuantos vinos que sí disfruté durante más tiempo – los que rescaté y que metí en mi mochila mientras no íbamos  Los disfrute tranquilamente en casa los siguientes días con la cena!

Tenía ganas de hablar de vinos naturales, pero no pudo ser! Demasiada gente, demasiados vinos, demasiados otros temas (interesantes también) de conversación! Pero, oye, no me quejo! Disfruté un montón de la oportunidad de probar tantos vinos tan buenos y singulares todos ellos, y además en compañía de gente que controlaba. Lo siento pero se me olvidó sacar fotos!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Mis Delirios sobre los Vinos Naturales

Llevo pensando sobre este tema unos años ya, y he seguido posts y artículos, he dejado comentarios en blogs, e incluso he escrito un par de artículos yo mismo. Un montón de ideas y conceptos han estado dando vueltas en mi subconsciente durante ese tiempo, y de vez en cuando he tenido conversaciones en tiempo real. Recientemente todo este mogollón que tenía en mi cabeza ha ido tomando forma y como resultado he escrito este post. Espero que sea el último post de este tipo que escriba durante mucho tiempo, porque lo que quiero hacer es producir vino, no escribir sobre él. Enfin, tenía que soltarlo!

Básicamente, mi gran preocupación ha sido (y sigue siendo) la siguiente: “¿Porqué hay tanto polémica sobre los vinos naturales?”, “¿Porqué este debate le interesa a tanta gente?”, “¿Porqué existe siquiera este debate?”, “¿Por qué hay posiciones tan radicales a ambos extremos del debate?”

¿El Mundo del Vino es Diferente?

Este duro debate (entre proponentes del vino natural y sus detractores) no existe en el mundo de la cerveza. Sin embargo, hace décadas que existe el movimiento para la cerveza de verdad (“Real Ale”) y parece que todos los bebedores de cerveza conviven felizmente. Los proponentes de la ‘real ale’ no se dedican a gritar que la cerveza convencional es una bazofia industrial adulterada; ni tampoco los bebedores de cerveza convencional se dedican a acusar al otro bando de producir y consumir cerveza ‘defectuosa’, o de perpetrar un timo de marketing; cosas que sí existen en el mundo del vino.

Tampoco ocurre eso en el mundo de la comida. Existe un mercado, por ejemplo, para pollos ecológicos de granja que viven al aire libre y que comen bien, y otro mercado para pollos de supermercado, producidos en fábricas y cebados con piensos industriales. Lo mismo para cualquier producto, quesos, huevos, patés, etc. Y todos los consumidores parece que están felices, comiendo lo que le apetece, y no se dedican a atacar el otro bando.

¿Qué es lo que pasa con el vino? ¿Porqué ambos bandos están tan agresivos y hostiles el uno con el otro? Yo no tengo la respuesta, solo tengo unas ideas que quiero compartir, y me encantaría conocer vuestra opinión sobre este tema. A continuación explico porque creo que el mundo del vino es diferente:

1. El hecho de que el vino sea una bebida alcohólica lo diferencia, creo, de cualquier otro producto de alimentación. El hecho de que el alcohol alter tu estado de ánimo hace que seas más entusiasta o apasionado sobre cualquier tema de vinos. El vino te hacer sentir … pues cualquier emoción imaginable, dependiendo de tu predisposición, y las circunstancias en el momento de tomarlo: en el lado positivo - feliz, melancónico, optimista, irracionalmente exuberante, apasionado, etc. Y en el lado negativo - triste, deprimido, violento, enfermo, etc. Lo que quiero decir es que el vino te hace sentir ‘diferente’ de tu estado normal. Esto es algo que ningún tipo de comida puede hacer, a pesar de lo exótico o bien preparada que esté. (Bueno, quizás el chocolate)

2. Pero, ¿qué pasa con la cerveza, entonces? ¿Porqué no se ven debates y pasiones inspiradas por la cerveza, que también es una bebida alcohólica? No sé. ¿Alguien sabe?

3. El vino también tiene asociado ciertos nociones “románticos” con connotaciones culturales subconscientes; es decir mucha gente sueña con tener un viñedo (igual que ganar la lotería), pero nadie sueña con tener una fábrica de embutidos! Parece que tenemos metido en nuestras mentes, una especie de imagen o estereotipo (Jungiano o Freudiano?) de un bodeguero bucólico, en su bodega antigua y oscura, haciendo vino lentamente y con amor! Este imagen también debe de contribuir a fomentar el debate, aunque nada está más lejos de realidad del mundo del vino.

Sin embargo, todo esto no me parece suficiente como para generar el tan debate polémico que estamos viendo últimamente. Quizás sean factores que ayudan y contribuyen, pero creo que falta algo. Pues, una conversación que tuve hace unas semanas me hizo encajar otra pieza del puzle. Estaba hablando con una persona que trabaja tanto en el mundo del vino como el del la cerveza; me contó que el mundo de la cerveza lo dominan un número muy pequeño de empresas multi-nacionales muy grandes; que entre ellas tienen más del 90% del mercado y por el resto están muchos artesanos, pequeños, locales que ni pinchan ni cortan nada! Además, el mercado mundial de la cerveza es mucho más grande que el mercado mundial del vino. En cambio, el mundo del vino está altamente ‘atomizado’; existen algunas bodegas que son grandes e incluso multi-nacionales, pero no se pueden comparar con los grandes de la cerveza. Luego hay literalmente miles, si no decenas de miles, de bodegas de tamaño mediano; y más aun numerosas son las bodegas pequeñas, y ultra-pequeñas. Todos estos actores tienen voz e influencia y son escuchados.

(Antes de continuar, quiero decir que no he investigado ni comprobado los números ni las estructuras de los mundos de la cerveza y del vino. ¡Me parece correcto intuitivamente! Si alguien lo puede confirmar o refutar, se lo agradezco)

Siguiendo con mi argumento, la única conclusión que se me ocurrió fue (increíblemente) que ciertos productores de vino convencional tienen miedo! Deben de ver una amenaza real en el movimiento/tendencia de vinos naturales/ecológicos/biodinámicos/etc. Sé que esto parece absurdo, pero no se me ocurre otra explicación. No ocurre en el mundo de la cerveza porque las pocas multi-nacionales son tan grandes y dominan tanto su mercado que no están preocupadas.

¿Tienen miedo los productores de vino convencional?

He aquí algunas razones porque creo que sí:

1. Un montón de bodegas ‘convencionales’ (grandes, medianas y pequeñas) están en la bancarrota; no pueden vender su vino; ni siquiera lo pueden malvender! Porque su vino es aburrido, globalizado, e indistinguible de los otros miles de marcas parecidas en todo el mundo. No pueden competir con un vino natural/ecológico/biodinámico en el mismo rango de precios. ¿O me equivoco?

2. Medio Ambiente y Salud. L@s consumed@s están cada vez más concienciad@s sobre los temas de los aditivos en la comida y el uso de productos químicos en la agricultura; y poco a poco están empezando a comprar y a consumir más ‘verde’. Algunas bodegas (las que tienen inteligencia y recursos) llevan años moviéndose en esa dirección. Pero hay otras que, por el motivo que sea, no pueden o no quieren hacer productos más ‘verdes’.

3. Etiquetado. Relacionado con el anterior, l@s consumidor@s de vino se están preguntando porque los productores de vino no están obligados a poner los ingredientes en la etiqueta, igual a todos los demás productores de alimentos. Los productores ecológicos suelen ser muy abiertos a este tema y están a favor de publicar los ingredientes, y algunos lo hacen aunque no está obligados por ley a hacerlo. Esto es otro punto a favor ante el consumidor.

4. Calidad. No estoy hablando aquí del mero cumplimiento con requisitos legales, sanitarios o técnicos y luego imprimir un “sellito de calidad” en la etiqueta. Estoy hablando de la calidad de verdad, de la calidad de las uvas y de la pureza del producto terminado. Los vinos ‘convencionales’ tienen buen sabor y buen aspecto y cumplen con todos los criterios, pero eso no es suficiente. Más y más consumidores saben que están llenos de aditivos químicos y que puede existir riesgos para su salud (aunque estén aprobados por las autoridades sanitarias). La diferencia entre los sabores y aromas limpios, puros, auténticos de un buen vino ecológico o natural, ni siquiera se puede comparar con los de un vino químico-industrial.

Tuve otra conversación en el Twitter hace tiempo que me hizo pensar que existen más productores de vinos naturales y/o ecológicos que parece. Y llevan mucho tiempo produciendo vino. Lo que pasa es que no se definen ni se anuncian como tal. Me refiero a ciertas bodegas muy bien conocidas (y prestigiosas) que llevan mucho tiempo practicando viticultura ecológica o biodinámica o sostenible, pero sin publicitar el hecho, y respetando el vino en sus bodegas sin manipularlo ni adulterarlo excesivamente. De hecho están produciendo vinos naturales, pero sin decir nada a nadie! Algunas de ellas llevan mucho tiempo, mucho antes de los inicios del ‘movimiento verde’ en los años 70. Creo que esto es un dato muy interesante. Sobre todo porque son precisamente estas bodegas que no corren peligro de irse a la bancarrota!

Básicamente, las bodegas convencionales (industriales-químicas) tienen muchos motivos por estar preocupadas. En el medio de la recesión económica, el único sector que está creciendo es el sector ‘verde/ecológico/natural/sostenible, incluido el vino; los productores de vinos ‘verdes’ son vistos como competencia directa, y por eso las reacciones agresivas hacia el fenómeno de los vinos naturales – se están defendiendo, atacando!

Típicas Críticas a los Vinos Naturales

Las típicas críticas vienen de diferentes direcciones:

1. El Ataque “Semántico”

Muchos artículos y posts versan sobre como los vinos naturales en realidad no son para nada ‘naturales’, basándose en la definición de la palabra ‘natural’ que se encuentra en el diccionario. Parece que los autores quieren insinuar que un vino solo sería natural si el mosto saliera espontáneamente de la uva, se cayera sobre una hoja o en un agujero, y fermentase allí por si solo; luego llegaría un ser humano, lo cogería y diría “¿Alguien quiere un poco de vino natural?”

Bueno, creo que todo el mundo ya sabe (tanto los detractores como los aficionados a los vinos naturales) que no es natural plantar viñas en hileras, podarlas para que produzcan mucha fruta en vez de muchas hojas, y usar maquinas y herramientas para hacer vino. Cualquier cosa que haga un ser humano usando incluso las herramientas más básicas ya no es ‘natural’ por esa definición.

Mi pregunta es: porque esa insistencia en el significado de la palabra ‘natural’ cuando es tan obvio que ‘natural’ en este contexto es simplemente una palabra que ha sido adoptada por una masa crítica de gente y a que se la ha dado otra definición. He aquí mi teoría:

Las connotaciones (no escritas y no dichas) de llamar ciertos vinos ‘naturales’ implica que los otros vinos son “in-naturales” y eso no es bueno para los productores de esos otros vinos! Lo mismo pasaría si los llamáramos ‘auténticos’, ‘reales’, ‘sostenibles’, etc. Al principio yo pensaba que era cierto, que estaba mal ofender así a los productores de vinos convencionales (industrial-químicos), pero hace tiempo que cambié de opinión. Ahora pienso que está perfectamente bien llamar nuestros vinos ‘naturales’ porque es totalmente CIERTO!

Los aditivos innecesarios y las manipulaciones excesivas hacen que esos vinos sean realmente ‘in-naturales’, artificiales y falsos. Los tipos y cantidades de aditivos que se pueden usar para hacer vino convencional es alucinante; el producto final está tan lejos de las uvas y de la tierra que la figura del bodeguero (o vigneron o productor de vino) ya no tiene relevancia – estamos hablando ahora de ingenieros de procesos y de químicos – están produciendo sopas químicas, añadiendo ingredientes y creando sopa-vinos de acuerdo a criterios de conveniencia comerciales e industriales.

Así que, ¿porque el ataque semántico? Creo que es porque en el fondo los críticos saben que es cierto. Y le duele. Es evidente, por cualquier definición de la palabra natural, que las sopa-vinos que está cociendo no son nada naturales. Atacan, porque el ataque es la mejor forma de defensa, aunque sea un ataque irrelevante y trivial.

Básicamente, el ataque semántico es simplemente una distracción de los temas más interesantes y reales que se podrían debatir en torno a los vinos naturales.

2. El Ataque “Juego de Marketing”

Mucho artículos que critican los vinos naturales dicen que es solo una moda pasajera, un montaje de marketing, lo último y más ‘fashion’. Pues por un lado, es cierto, porque realmente existe un debate muy amplio y extendido entre la gente, y están sucediendo cosas reales en el mundo real; por ejemplo, hay cada vez más bares y vinotecas que se dedican a los vinos naturales (en Londres y en New York, por ejemplo, por desgracia, ni uno en Madrid!); y muchos restaurantes incluyen vinos naturales en sus cartas de vinos. Pues, sí! Eso es la manera de funcionar los seres humanos en este planeta! Un día una cosa está de moda y el día siguiente está ‘demodé’! y ahora mismo le toca al vino natural estar de moda – hasta que llegue otra cosa mariposa!

Pero, por otro lado creo que hay mucho más. Esta moda pasajera es parte de un fenómeno mucho más amplio y serio y duradero. Estoy hablando de que poco a poco el público en general está cada vez más consciente de temas relacionados con el medio ambiente y con la salud debido a los métodos de producción de alimentos industriales y químicos. Esto empezó en los años 60 o 70, si no antes. Lo de los vinos naturales es simplemente otra faceta de mismo ’movimiento’ o ‘toma de consciencia’ verde, ecologista, medio-ambiental.

Cada año sucede un escándalo relacionado con los alimentos y/o con el medio ambiente. No os aburriré con una larga lista, pero acordaros rápidamente de las vacas locas, la fiebre porcina, el agua mineral de Perrier, el pollo a la dioxina, el metanolo en el vino, el lodo tóxico de Ungría en el Danubio, etc; para no hablar de los productos químicos que se prohíben cuando antes estaban ‘seguros’. Basta escribir ‘escándalo alimentos’ o algo parecido en Google, y lo verás!!!

Creo que los productores de vinos industriales-químicos saben que lentamente la opinión pública se torna en su contra, y que tienen los día contados. De hecho, para algunos, tocado por la recesión, es el final ya. Hay muchas bodegas que no pueden vender su vino y están a la venta. Basta mirar en internet.

Básicamente, esta crítica también es una distracción, y no tiene contenido que merece la pena tratar aquí. Tales críticas deberían publicarse en páginas de marketing o de sociología.

3. El Ataque “Productor de Vino Místico, y/o Hippie Barbudo”

Algunos artículos que critican los vinos naturales a veces contienen referencias personales a productores que bien dijeron o hicieron algo extraño, o que realmente son un poco excéntricos. Estas referencias pretenden deslegitimizar estos productores al insinuar que no son verdaderos profesionales y que se ocupan más de cosas raras tipo la astrología, mirar la luna y los astros, cuernos de vacas, y brujería en general. En mi opinión cualquier crítico serio simplemente cataría el vino en cuestión y publicaría sus notas. Los hábitos y/o creencias personales de los productores no les debería importar.

De nuevo, diría que es otro ejemplo de distracción, de acusar, de deslegitimizar por no poder tratar los temas interesantes y reales del vino natural.

4. El Ataque “Productores sin Escrúpulos”

Otra crítica común es que los productores de vinos naturales no tienen escrúpulos y que están vendiendo vino defectuoso a un público indefenso. Bueno, primero un poco de sentido común: los productores de vinos naturales no son de otra especie y tienen todos los vicios habituales de los seres humanos! Es de suponer que, como en cualquier colectivo de personas, algunos serán honrados y otros no tendrán escrúpulos!

Yo diría “Mira quien habla”. Piensa un momento en el número y magnitud de escándalos en el sector del vino convencional, perpetrados por gentes del vino convencional! Otra vez no os voy a aburrir con una larga lista, pero recordar rápidamente lo del año pasado cuando una gente sin escrúpulos vendió 18 millones de botellas de Pinot Noir falso a EE.UU. Me parece realmente extraordinario que gente del mundo del vino convencional acusa a gente del vino natural. Teclea “escándalo vino” en Google y verás!

Más de lo mismo – están intentando desviar la atención de los asunto realmente interesantes e importantes del vino natural.

5. El Ataque “Todos los Vinos Naturales en el Mismo Saco”

Muchos artículos echan todos los vinos naturales al mismo saco y dicen cosas como “Los vinos naturales son todos …X…” [insertar adjetivo o frase aquí]. Está claro que esto es ridículo y que no tiene lógica. Existen tantos, si no más, estilos y tipos de vinos naturales que vinos convencionales. Es igual de ridículo afirmar algo como “Todos los vinos de Francia son buenos.”!!!

6. El Ataque “Vino Defectuoso”

He guardado éste para el ultimo.

Muchos artículos dicen directamente que los vinos naturales son básicamente defectuosos y que también tienes defectos menores, como que son turbios o ‘raros’ (funky). Primero, quiero decir algo sobre un tema bastante trivial, pero molesto: se suele leer a menudo que todos los vinos naturales son intrínsicamente defectuosos, pero si lo piensas un poco y usas el sentido común, se ve que no puedes ser así. Si fueron todos defectuosos, pues los consumidores habrían dejado de comprarlos hace tiempo, y los productores habrían dejado de producirlos. ¿Cuál será el porcentaje de vinos naturales realmente defectuosos? Pues, vete a saber! Será parecido al de los vinos convencionales, digo yo.

Y ahora paso al tema realmente interesante, sensato, e importante; para me el único tema que merece discutir – Los Defectos. Esto es realmente donde tiene que enfocarse un debate serio sobre los vinos naturales. Juzgar cada vino por sus propios méritos. Catar sin prejuicios, y pensar y hablar de lo que está dentro de la botella. Basta ya de discusiones sobre semántica, juegos de marketing, misticismo o cualquier otros tema periférico que distraiga la atención.

Primero, yo creo que muchos críticos y catadores encuentran defectos donde no existen. Porque sospecho que están demasiado acostumbrados al típico estilo de vinos estándarizado, homogenizado, globalizado, Parkerizado; y su rango de tolerancia o de aceptabilidad está demasiado restringido para cualquier característica medible del vino. Si cualquier característica (acidez, fruta, cuerpo, capa, alcohol, acidez volátil, etc) está fuera de su estrecho rango, saltan y tachan el vino de defectuoso. No se dan cuenta de cómo están condicionados por los criterios de cata basados exclusivamente en patrones comerciales que imperan en todo el mundo.

Segundo, antes de era de la globalización y de exportaciones a escala planetaria, existía un rango enorme de estilos de vinos locales o regionales, y cada uno de ellos tenía sus méritos y desméritos. Pero ahora, independientemente de donde vienen, todos los vinos se juzgan o se miden ante un solo estándar internacional, es decir, el gusto personal del Sr Parker por vinos grandes, alcohólicos, afrutados, saturados de roble. ¿Por qué tiene que ser así? Eso es un estilo de vino entre muchos. No hay motivo alguno para juzgar otros tipos de vino contra ese patrón. Ni siquiera de deberían comparar.

Tercero, creo que la presencia universal de los sulfitos en los vinos (hasta el límite legal) ha afectado la capacidad de los críticos y catadores de percibir los verdaderos aromas y sabores de los vinos. Cuando un vino (natural) carece de estos niveles de sulfitos, se pueden apreciar muchos aromas y sabores que antes estaban enmasquerados o cubiertos por los sulfitos; un catador convencional no sabe identificarlos y se cree que son defectos.

Creo que hay muchas posibilidades de tener un debate interesante y útil sobre este tema. ¿Porqué ciertos aromas y sabores se consideran ‘buenos’ o ‘positivos’ mientras que otros son ‘malos’ o ‘negativos’. Algunas características pasan de ser ‘buenos’ a ‘malos’, o de ‘malos’ a ‘buenos’ con el tiempo, por ejemplo las burbujas del champán antes eran considerados como un defecto!

Cuarto, en el caso de los vinos naturales oxidados (u oxidativos), los catadores convencionales no entienden que lejos de ser un defecto, estos vinos se han producidos así a propósito! Son un género o estilo de vino proprio. A los consumidores les gustan, los compran, se los beben y disfrutan de ellos! Es un poco como el caso de los quesos azules. Imagínate la reacción de un catador de quesos al ser presentado con un queso azul por primera vez: estaría horrorizado y supondría en seguida que el queso estaba defectuoso. Porque el aspecto, olor y sabor de un queso azul no tienen nada que ver con los de un queso blanco globalizado.

Quinto, otra cosa que los críticos convencionales no entienden es que la turbidez tampoco es un defecto. Algunos (no todos) productores de vinos naturales sacan vinos turbios porque no quieren filtrar o clarificar. ¿Por qué? Porque algunos productores y consumidores creen que al filtrar/clarificar se pierden aromas y sabores buenos junto con las cosas supuestamente ‘malos’. Lo de la turbidez realmente es un tema comercial de marketing y de ventas; los estudios de marketing indican que el consumidor medio prefiere un vino transparente a uno turbio. Esto no tiene nada que ver con las prácticas de hacer un buen vino o de degustar un buen vino. Simplemente se trata de aumentar las ventas.

Conclusión

Entonces ¿qué pasa conmigo? visto todo lo anterior. Pues en cuanto a debates, estoy dispuesto a debatir con cualquier crítico, tanto profesional como amador, que se centre en los méritos y/o desméritos de un vino natural; me encantaría hablar de posibles defectos, la naturaleza de las características, rangos de aceptabilidad, etc, pero no tengo ni tiempo ni ganas de hablar de los temas periféricos (semántica, marketing, misticismos, etc) aunque sean temas interesantes por sí mismos.

Y ¿qué tipos de vinos voy a producir? ¿Naturales o no naturales? Bueno, no me voy a liar en escribir mi propia definición de vino natural ni tener discusiones sin fin con críticos y con aficionados del vino natural! Para mi, la mejor manera de resolver esta cuestión es la total transparencia por parte del productor, de lo que hace y lo que no hace, lo que añade al vino y lo que le quita. Entonces los consumidores pueden decidir por sí mismos si el vino en cuestión cumple con sus criterios personales de lo que es natural. Será diferente si algún día tengamos legislación o una definición oficial. Pues, eso haré: pondré toda la información relevante en la etiqueta y en mi página web.

Produciré vinos que serán de optima calidad, según mi propia definición, y por supuesto también que cumplirán con todos los requisitos legales. Creo que la calidad de la uva es fundamental para poder producir un vino de calidad, así que cultivaré mi propia uva y también compraré uvas a viticultores conocidos y de confianza. No usaré productos químicos para adulterar el mosto o el vino, ni quitaré nada, ni someteré el vino a procesos o manipulaciones innecesarias.

Supongo que el resultado será unos vinos bastante naturales, pero tampoco quiero ser dogmático o idealogista. Si tengo que usar sulfitos en determinados casos, lo haré; si tengo que intervenir de alguna forma ante el riesgo de perder el vino, pues intervendré. Puede que esto hace que el vino en cuestión sea un poco menos natural, en la opinión de algunos, pero ¿qué le voy a hacer? Mi intención es no intervenir, pero a veces ‘ocurren cosas’ o me puedo equivocar debido a la falta de experiencia o lo que sea. Pero en un caso de intervención forzada, mis vinos seguirán siendo de calidad, mucho mejor de un vino industrial-químico, y cumplirán fácilmente con cualquier legislación ecológica.

Cultivaré uvas de una manera que sea beneficiosa para el medio ambiente, y apoyaré a los viticultores que trabajan de la misma manera. No compraré productos químicos que contaminan el suelo y las aguas y que matan a la flora y fauna local. Al contrario, estaré fomentando la biodiversidad y mejorando la fertilidad y estructura de la tierra.

Produciré vinos que saben bien, pero no a cualquier coste. Como dije arriba, no apoyaré la industria química que es en parte responsable de los problemas de contaminación y de salud en el mundo. En el fondo, esto es una decisión muy personal, porque podría producir vinos químicos si quisiera; de hecho me sería más fácil y más barato. Pero, ya he decidido. La vida es corta. Yo quiero hacer algo, que no solo me llene de satisfacción ahora y en el corto plazo, sino quiero hacer algo que sea socialmente útil y positivo, y que contribuya a dejar este mundo en un estado mejor que el en que lo encontré, para beneficio de nuestros hijos y de las generaciones venideras. Justo el contrario de lo que hace la industria química, que básicamente abusa del medio ambiente, tratándolo como si fuera su particular vertedero gratis, donde echan sus efluentes para que lo limpien otros en el futuro, pensando solo en sus beneficios privados a corto plazo.

Esto es lo que he decido. Las pruebas están en la botella. Lo demás son palabras.

 
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